Una boda de destino de tres días en el Viñedo San Francisco, San Miguel de Allende | Kelly & Marlon
Kelly es mexicana, Marlon es alemán, y los dos viven en Nueva York. Para su boda juntaron a las dos familias en San Miguel de Allende y armaron tres días completos: jueves de bienvenida con tacos y mezcal, viernes de golf con trofeos de alebrije, y sábado con ceremonia envuelta en el lazo tradicional y una fiesta que no paró hasta tarde. Así estuvieron los tres días.
El jueves: bienvenida en Zumo y sesión en el pueblo
Las dos familias se conocieron entre tacos al pastor y cócteles en Zumo, con las generaciones mezclándose en cada mesa. Más tarde Kelly y Marlon se escaparon a los callejones empedrados de San Miguel a la hora azul para una sesión tranquila: una pared naranja que los envolvía por completo, un beso en un callejón, las cúpulas del pueblo iluminadas de rosa detrás de ellos.
El viernes: golf, alebrijes y golden hour en el viñedo
El viernes fue para Barranca de Fuego: una comida de mesa larga bajo un mezquite, un torneo de golf para los padrinos y una premiación donde Marlon recibió su propio trofeo de alebrije tallado a mano entre aplausos. Cuando bajó la luz, la pareja caminó entre el viñedo.
El sábado: arreglo y el encuentro con su papá
El sábado empezó despacio: el vestido colgado al fondo del corredor de la pérgola con luz de mañana, la instalación de amaranto armándose sobre las mesas de la recepción, Marlon ajustándose el moño al filo de la cama mientras sus padrinos brindaban con cerveza cerca. Después vino el momento más callado y más grande del día: el papá de Kelly la vio vestida por primera vez, y se le rompió la cara antes que a ella.
La ceremonia
La ceremonia fue en el Viñedo San Francisco, bajo un árbol grande. Papá, novia y niña de flores caminaron juntos por el corredor de la pérgola, y ahí él le dio la mano de Kelly a Marlon. La ceremonia incluyó el lazo tradicional mexicano puesto sobre los dos. Al final se dieron el beso ya como esposos, con confeti cayendo entre los árboles.
Retratos y golden hour
Después de la ceremonia hicimos las fotos de pareja en el corredor de la pérgola y en el viñedo a la hora dorada. Ahí el velo de Kelly se levantó con el viento.
La recepción
La cena fue bajo un techo colgante de amaranto, luces y cortinas color blush, con la carpa brillando contra lo oscuro mientras los invitados caminaban el pasillo iluminado hacia adentro. Un primer baile que levantó a Kelly del piso, y un baile padre-hija que cerró con su papá con los ojos cerrados a medio abrazo.
La fiesta
Ahí se abrió la fiesta: bengalas en la entrada, todo el salón cantando con los brazos arriba, Kelly cargada por sus padrinos por encima de la gente. Ya tarde, Marlon sirvió shots directo de la botella a la fila de invitados que lo esperaban, y Kelly cerró la noche lanzando el ramo bajo el candil de amaranto.
Kelly y Marlon, gracias por dejarme ser parte de estos tres días.
Soy Fernando Ruiz, fotógrafo de bodas de destino en Guanajuato, México. Si están planeando su boda, aquí o en cualquier parte, con gusto platicamos.
Créditos. Fotografía y video: Fernando Ruiz Photography · Sedes: Zumo (jueves) · Barranca de Fuego (viernes) · Viñedo San Francisco (sábado), San Miguel de Allende · Planeación: Solei · Flores: Paulina López (@quimerapl)






















































































































































































































